Lentes de contacto blandas convencionales 

 

Estas lentes están hidratadas, es decir, el agua forma parte de su composición. Según la cantidad de agua que tengan se clasifican en: lentes de hidratación media (proporción de 36 y el 55 % de agua) y lentes de alta hidratación, (proporción de 55 %de agua).
Un porcentaje de hidratación mayor nos indica que la lente es más permeable, es decir, ese material permitirá un mayor paso de oxígeno a su través. Con el fin de conseguir que el ojo reciba un mayor aporte de oxígeno, se puede emplear un material más permeable, o bien, fabricar lentes más finas.

 

Lentes de contacto blandas desechables 

 

Lentes desechables son un tipo de lentes blandas que, una vez que se quitan del ojo, se desechan y se tiran. Esto permite usar las lentes de contacto de forma ocasional, siendo útil por ejemplo para deportistas, personas que viajan con frecuencia, etc.

  

Lentes de contacto de reemplazo frecuente 

 

Lentes de reemplazo frecuente se diferencian de las lentes desechables en que no se puede dormir con estas lentes puestas. El usuario las lleva durante un número de horas al día y debe quitárselas para dormir. Las lentes de reemplazo frecuente suelen ser blandas y las que más se utilizan son las de reposición mensual, aunque también existen lentes que se reponen cada dos semanas y lentes que se reponen cada tres meses.

  

Lentes de de contacto de uso prolongado permanente 

 

Estas lentes de uso prolongado se utilizan de forma continuada durante un periodo superior a una semana. Se ha comprobado que esta modalidad de uso da lugar a un mayor riesgo de complicaciones. Por este motivo, solamente es recomendable en determinados casos, por ejemplo en el caso de ancianos que no pueden manipular las lentes para ponérselas y quitárselas. También se llevan de forma prolongada las lentes con indicación terapéutica, por ejemplo las que se utilizan después de una cirugía ocular.